Generador de Contraseña
Generado localmente — ningún dato enviado a servidores.
- Elige la longitud.
- Marca qué conjuntos entran: mayúsculas, minúsculas, números y símbolos.
- Activa "excluir similares" para quitar caracteres que se confunden visualmente.
- Copia la contraseña generada.
Cada carácter adicional multiplica el número de combinaciones posibles. Cada conjunto adicional solo amplía la base: la ganancia es real, pero menor.
En la práctica, una contraseña larga con pocos tipos de carácter resiste más que una corta llena de símbolos. Doce caracteres es un mínimo razonable hoy; dieciséis es cómodo.
Por eso la recomendación actual de las principales referencias de seguridad cambió: en lugar de exigir símbolo y número obligatorios, prioriza la longitud y prohíbe contraseñas ya filtradas.
La generación aquí usa la fuente de aleatoriedad criptográfica del navegador, no el generador pseudoaleatorio común. La diferencia importa: el común es predecible si alguien conoce su estado interno.
Elimina caracteres que se parecen en muchas tipografías: el cero y la letra O, el uno y las letras l e I.
Marca la diferencia cuando la contraseña se va a leer en voz alta, teclear desde papel o transcribir de una pantalla a otro dispositivo, situaciones comunes en contraseñas de wifi y credenciales iniciales de equipos.
El coste es una ligera reducción del espacio de combinaciones. Para contraseñas guardadas en un gestor y nunca tecleadas a mano, déjalo desactivado.
Una contraseña fuerte solo sirve si es única. Reutilizar la misma en varios servicios significa que una sola filtración los compromete todos, y las filtraciones ocurren en servicios que no controlas.
Como nadie memoriza decenas de contraseñas únicas, el gestor de contraseñas deja de ser una comodidad y pasa a ser un requisito. Memorizas una contraseña maestra fuerte y el gestor se encarga del resto.
Donde haya segundo factor disponible, actívalo. Protege incluso en los casos en que la contraseña se filtra.
La generación ocurre por completo en tu navegador: ninguna contraseña se transmite ni se registra.
Preguntas frecuentes
Doce caracteres es un mínimo razonable, dieciséis es cómodo. La longitud importa más que la variedad de símbolos, porque cada carácter adicional multiplica las combinaciones.
No. La generación usa la fuente de aleatoriedad criptográfica del propio navegador y nada sale de tu ordenador.
Ayudan, pero menos de lo que se cree. Una contraseña larga sin símbolos suele ser más resistente que una corta llena de ellos. Algunos sistemas todavía rechazan ciertos símbolos, otra razón para priorizar la longitud.
Cuando la contraseña se vaya a leer en voz alta, copiar desde papel o teclear en otro aparato, casos típicos del wifi. Para uso en un gestor, déjalo desactivado.
La recomendación actual es cambiarla ante sospecha de compromiso, no por calendario. La rotación forzada frecuente lleva a elegir contraseñas peores y predecibles.