Conversor de Imagen
Arrastra una imagen o haz clic para elegir
O pega una imagen con Ctrl+V
Máx 50 MB · 100 MP
- Sube la imagen.
- Ajusta la calidad, entre 0,1 y 1,0.
- Elige el color de fondo que sustituye a las áreas transparentes.
- Descarga el archivo convertido.
Este es el punto que exige atención. El formato JPEG no tiene canal alfa, así que cualquier área transparente debe rellenarse con un color sólido en la conversión.
El relleno predeterminado es blanco, que sirve para la mayoría de los casos. Si la imagen irá sobre un fondo oscuro, elige un color que combine, o la silueta quedará con un marco claro visible.
Al convertir a JPEG un logotipo con fondo transparente, esa pérdida es irreversible: el alfa no vuelve al convertir de nuevo a PNG. Conserva siempre el original.
- Fotografía en general, que es exactamente para lo que se diseñó el formato.
- Compatibilidad máxima: prácticamente cualquier programa de cualquier época abre JPEG.
- Adjuntos de correo y sistemas de subida antiguos que rechazan formatos modernos.
- Servicios de impresión que solo aceptan JPEG o TIFF.
Las capturas de pantalla, la ilustración de colores planos, los logotipos y cualquier imagen con texto quedan visiblemente sucios en JPEG. La compresión crea artefactos alrededor de los bordes nítidos, y el efecto se nota mucho en las letras.
Para esos casos, PNG o WebP sin pérdida conservan los bordes y a menudo generan archivos más pequeños.
La pérdida además es acumulativa: cada nueva conversión degrada más. Convierte siempre desde el archivo original.
Todo el procesamiento ocurre en tu navegador; la imagen no se envía a servidores.
- Sube la imagen.
- Descarga el archivo convertido — PNG no tiene ajuste de calidad.
PNG no tiene control de calidad: el formato es sin pérdida por definición y todo PNG generado a partir de la misma imagen contiene exactamente los mismos píxeles. Entre codificadores solo varía el tamaño del archivo.
Es lo contrario de lo que ocurre en JPEG y WebP, donde bajar la calidad descarta información visual de forma permanente.
En la práctica: no hay nada que ajustar. Convierte y el resultado es fiel al original, píxel a píxel.
Es el malentendido más común. Convertir un JPEG comprimido a PNG no deshace los artefactos: solo preserva sin pérdida una imagen que ya estaba degradada.
El resultado es un archivo mucho mayor que el JPEG de origen, con exactamente la misma calidad visual. Pagas en tamaño sin ganar nada.
Convertir a PNG tiene sentido cuando necesitas transparencia, bordes nítidos conservados o un formato sin pérdida para ediciones sucesivas; nunca como intento de restaurar una imagen.
- Imágenes con transparencia, que JPEG no admite.
- Capturas de pantalla, donde el texto debe quedar nítido.
- Logotipos, iconos e ilustración con áreas de color plano.
- Archivos intermedios de trabajo, donde la imagen se reeditará varias veces sin acumular pérdida.
- Para fotografía, prefiere JPEG o WebP: PNG genera archivos mucho mayores sin beneficio visual.
- Sube la imagen en cualquier formato compatible con tu navegador.
- Elige entre compresión con pérdida, ajustando la calidad, o sin pérdida.
- Descarga el archivo convertido y compara su tamaño con el original.
Con la misma calidad visual, WebP produce archivos normalmente entre un 25% y un 35% más pequeños que JPEG y bastante menores que PNG.
Su ventaja sobre los dos formatos antiguos es que reúne capacidades que antes estaban separadas: compresión con pérdida como JPEG, compresión sin pérdida y canal alfa como PNG, y animación como GIF.
Eso permite sustituir tres formatos por uno solo, con archivos más pequeños en todos los casos.
La compatibilidad es universal en los navegadores actuales. La salvedad son programas antiguos de escritorio y algunos flujos de correo, que aún pueden no abrir el formato.
La compresión con pérdida descarta información visual y es la opción para fotografía, donde el ojo no aprecia diferencias hasta niveles bastante agresivos.
La compresión sin pérdida conserva cada píxel exactamente y es la opción para capturas de pantalla, ilustración de colores planos, logotipos y cualquier imagen con texto, casos en los que la pérdida crea suciedad visible alrededor de los bordes.
Incluso en modo sin pérdida, WebP suele generar archivos más pequeños que el PNG equivalente, lo que hace que la conversión merezca la pena aun cuando la fidelidad sea obligatoria.
El canal alfa se conserva, así que las imágenes con fondo transparente siguen funcionando tras la conversión. Es la diferencia crítica frente a JPEG, que no admite transparencia y rellena el fondo con un color sólido.
Para servir WebP con seguridad en sitios que deben atender a navegadores antiguos, lo habitual es declarar ambas versiones y dejar que el navegador elija la que puede mostrar.
La conversión ocurre por completo en tu navegador: la imagen no se envía a ningún servidor.
Preguntas frecuentes
Porque JPEG no admite transparencia. Las áreas transparentes toman el color de fondo elegido, blanco por defecto. Si necesitas transparencia, usa PNG o WebP.
No. La información de alfa se descarta en la conversión y no vuelve. Conserva el archivo original.
Entre 0,8 y 0,92 suele ser indistinguible del original en fotografía. Por debajo de 0,7 empiezan a verse artefactos en degradados y bordes.
Porque JPEG comprime mal los bordes nítidos. Para imágenes con texto, usa PNG o WebP sin pérdida.
No. La conversión ocurre en tu navegador.
No. Los artefactos de compresión ya forman parte de la imagen. PNG solo los conserva sin pérdida, generando un archivo mucho mayor con la misma calidad visual.
Porque PNG es sin pérdida: no hay calidad que elegir. El resultado conserva todos los píxeles del original.
Porque la compresión sin pérdida tiene límites, y las fotografías tienen mucha variación de color. Para imágenes fotográficas, JPEG o WebP generan archivos mucho menores.
Sí, el canal alfa se conserva por completo. Es la razón principal para elegir PNG.
No. La conversión ocurre en tu navegador.
Los actuales, sí. La precaución está en programas antiguos de escritorio y algunos clientes de correo, que pueden no reconocer el formato.
Sí, el canal alfa se mantiene. Es la ventaja decisiva frente a JPEG, que no admite transparencia y rellena el fondo con un color sólido.
Con pérdida para fotografía. Sin pérdida para capturas, logotipos, ilustración y cualquier imagen con texto, donde la pérdida crea suciedad visible en los bordes.
Con la misma calidad visual, normalmente entre un 25% y un 35% frente a JPEG. Frente a PNG en imágenes fotográficas la reducción suele ser mucho mayor.
No. La conversión ocurre en tu navegador y el archivo no sale de tu ordenador.