Mi Navegador y Sistema
Todo se lee del propio navegador — nada se envía a servidores.
- Navegador, versión y motor de renderizado.
- Sistema operativo, versión y arquitectura.
- Tipo de dispositivo, fabricante y modelo, cuando se informan.
- Idioma preferido, resolución de pantalla, tamaño de ventana y proporción de píxeles.
- Detalles de hardware: núcleos disponibles, memoria estimada, soporte táctil y tarjeta gráfica vía WebGL.
La mayor parte viene del user agent, un texto que el navegador envía en cada petición. El resto viene de propiedades que la propia página puede leer, como las dimensiones de pantalla y el número de núcleos.
Nada de esto se obtiene por intrusión: son datos que cualquier web lee automáticamente al cargarse. Ese es justamente el sentido de la herramienta: mostrar lo que ya entregas en cada visita.
Por eso la comprobación es local. No se envía nada a servidores ni se almacena.
Por razones históricas de compatibilidad, prácticamente todo navegador se identifica también como varios otros. Es habitual que el texto contenga Mozilla, Safari y Chrome a la vez, incluso en navegadores que no son ninguno de los tres.
El origen es antiguo: los sitios empezaron a servir contenido distinto según el navegador, y los navegadores empezaron a disfrazarse para recibir la versión buena. El resultado es un campo que nadie puede limpiar sin romper la web.
Además, los navegadores modernos vienen reduciendo deliberadamente el detalle del user agent para dificultar el rastreo, lo que hace la detección de versión cada vez menos fiable.
La conclusión práctica para quien desarrolla: **detecta funcionalidades, no navegadores**. Comprobar si una capacidad existe es robusto; deducirla del nombre del navegador se rompe en cada actualización.
La combinación de todos estos datos —fuentes, resolución, tarjeta gráfica, zona horaria, idioma, núcleos— forma un identificador que suele ser casi único, incluso sin cookies.
Es la técnica conocida como huella digital del navegador, usada para rastreo persistente precisamente porque no depende de nada que puedas borrar.
Ver la lista completa aquí es una forma directa de entender el alcance de esa exposición.
- Nombre y versión del sistema operativo.
- Arquitectura del procesador, cuando se informa.
- La plataforma que declara el navegador.
- Tipo de dispositivo e indicación de soporte táctil.
Una página web no tiene acceso a tu sistema operativo. Lo que lee es lo que el navegador decide declarar, principalmente a través del user agent.
Eso significa que la detección es siempre indirecta y depende de que el navegador informe con honestidad.
Es también la razón de que la versión mostrada sea a menudo aproximada o genérica, sobre todo en sistemas recientes.
Los navegadores modernos congelan deliberadamente parte del user agent para dificultar el rastreo. El resultado es que sistemas distintos declaran la misma versión genérica.
En Windows, las versiones recientes se reportan a menudo como la anterior, porque la numeración interna no cambió como los sitios esperaban. Por eso un Windows 11 puede identificarse como Windows 10.
En macOS ocurre algo parecido: la versión reportada suele quedarse en un número más antiguo, también por decisión de privacidad.
En iPad, el navegador puede declararse como un ordenador de escritorio por defecto, lo que hace que la detección apunte a macOS en lugar de iPadOS.
Si tu sitio necesita saber si una capacidad existe, compruébala directamente en lugar de deducirla del sistema operativo. La detección de funcionalidades es fiable; la de sistema no.
Para instaladores y descargas, ofrecer la detección como sugerencia con opción de cambiarla a mano es más robusto que forzar la elección.
La lectura ocurre en tu navegador. No se envía nada a servidores ni se almacena.
Preguntas frecuentes
Por herencia histórica. Los navegadores empezaron a identificarse como competidores para recibir la versión adecuada de los sitios, y ese camuflaje nunca pudo eliminarse sin romper páginas antiguas.
Puede. Los navegadores modernos reducen deliberadamente el detalle del user agent para dificultar el rastreo, y las extensiones de privacidad pueden reescribirlo por completo.
Es preferible detectar funcionalidades. Comprobar si una capacidad existe es fiable; deducirla del nombre del navegador se rompe en cada actualización y falla con user agents alterados.
No directamente, pero su combinación forma una huella frecuentemente única que permite rastreo sin cookies.
No. La lectura ocurre en tu navegador y no se almacena nada.
Porque la numeración interna reportada no cambió como esperaban los sitios, y los navegadores congelaron parte del user agent por privacidad. La detección no puede distinguirlos con fiabilidad.
Es el comportamiento esperado. El navegador del iPad se declara como escritorio por defecto, para recibir la versión completa de los sitios, y eso hace que la detección apunte a macOS.
No. Una página web solo lee lo que el navegador expone. No hay acceso a archivos, programas instalados ni a nada más del sistema.
Detecta funcionalidades, no sistemas. Comprobar si una capacidad existe funciona siempre; deducirla del sistema operativo falla con user agents congelados o alterados.
No. La lectura ocurre en tu navegador y no se almacena nada.