Mi IP y Consulta de IP
La dirección IP con la que apareces en internet, su tipo —IPv4 o IPv6— y, cuando está disponible, la ubicación aproximada y la zona horaria asociadas.
Esta dirección no es la de tu ordenador dentro de casa. Lo que ves es la dirección pública de tu router o de tu proveedor, que es la que ve cualquier web cuando la visitas.
La dirección interna de tu equipo suele empezar por 192.168 o 10, y no es visible desde fuera de tu red.
IPv4 usa cuatro números separados por puntos y admite unos 4.300 millones de direcciones, agotadas hace años. Por eso los proveedores comparten una misma dirección entre varios clientes.
IPv6 usa ocho grupos hexadecimales separados por dos puntos y tiene un espacio de direcciones inmenso, suficiente para prescindir del reparto.
Si aquí aparece una dirección IPv6, tu conexión ya funciona con ese protocolo. Muchas conexiones usan ambos a la vez, y cuál ve un sitio depende de cómo se hizo la petición.
La geolocalización por IP no viene del GPS. Se deduce de bases que asocian rangos de direcciones con regiones, alimentadas por los propios proveedores.
La precisión típica llega al nivel de ciudad, y a menudo señala la ciudad donde está el equipo del proveedor, no donde estás tú. En conexiones móviles la desviación puede ser de cientos de kilómetros.
Con VPN o proxy, lo que aparece es la ubicación del servidor intermedio. Es justo el efecto que esas herramientas buscan producir.
Identifica a tu proveedor y la región aproximada, y queda registrada por prácticamente toda web que visitas: así funciona internet.
Lo que no revela directamente es tu identidad, tu nombre ni tu domicilio. Esa asociación existe solo en los registros del proveedor y requiere orden judicial para consultarse.
La consulta aquí usa las cabeceras de tu propia petición. No se almacena ningún dato.
- País, región y ciudad estimados, con el código de país.
- Coordenadas aproximadas de latitud y longitud.
- La zona horaria asociada al rango de direcciones.
- El proveedor de acceso y la organización responsable del bloque.
No hay información de ubicación dentro de una dirección IP. Lo que existe son bases que asocian rangos de direcciones con regiones, construidas a partir de los registros de los organismos que reparten bloques y de datos aportados por los propios proveedores.
Por eso la precisión varía bastante. En una conexión fija doméstica, acertar la ciudad es razonable. En móvil, la dirección suele pertenecer a un bloque regional y puede apuntar a cientos de kilómetros.
Las direcciones de centros de datos señalan la ubicación del servidor, no la de quien lo usa, que es justamente el efecto de las VPN, los proxies y el alojamiento en la nube.
- Investigar de dónde procede un acceso sospechoso registrado en un log.
- Identificar al proveedor responsable de un bloque antes de reportar un abuso.
- Comprobar si un servicio de VPN está enmascarando realmente el origen.
- Entender por qué un sitio mostró contenido de otro país o idioma.
La consulta identifica un rango de direcciones, no a una persona. No hay nombre, domicilio ni identidad asociados.
Tratar la geolocalización por IP como prueba de ubicación es un error común y frágil: cualquier VPN, proxy o red corporativa cambia el resultado sin esfuerzo.
Para bloqueos o restricciones por región, cuenta con que una parte relevante de los usuarios quedará mal clasificada.
Preguntas frecuentes
Es la dirección pública de tu conexión vista desde fuera. La dirección interna de tu equipo, que suele empezar por 192.168, no es visible por internet.
Porque la ubicación se deduce de bases que asocian rangos de direcciones, no del GPS. A menudo señala dónde está el equipo del proveedor. En móvil la desviación es mayor.
En la mayoría de conexiones domésticas, sí: el proveedor asigna una dirección dinámica que puede cambiar al reiniciar el router o periódicamente. La IP fija suele ser un servicio aparte.
Solo hasta una región aproximada. El vínculo entre dirección y abonado existe únicamente en los registros del proveedor y requiere orden judicial.
Puede que un sitio haya leído tu IPv6 y otro tu IPv4, ya que muchas conexiones tienen ambas. Una VPN o un proxy también cambian lo que se ve.
No. Se estima a partir de bases que mapean rangos de direcciones. En conexión fija suele acertar la ciudad; en móvil la desviación puede ser de cientos de kilómetros.
La consulta muestra el proveedor y la organización responsable del bloque, no a la persona. El vínculo con un abonado existe solo en los registros del proveedor.
Porque la dirección pertenece a un proveedor de alojamiento o VPN. Lo que ves es la ubicación del servidor, no la de quien está detrás.
Sí, aunque la cobertura de las bases de geolocalización para IPv6 sigue siendo menos completa que para IPv4.
Las públicas, sí. Las privadas, como las que empiezan por 192.168 o 10, no existen fuera de la red local y no devuelven ubicación.