Generador de Código QR
- Texto y URL — el caso más común; la cámara abre la dirección directamente.
- Correo — abre la aplicación de correo con destinatario, asunto y cuerpo ya rellenados.
- Teléfono y SMS — inicia la llamada o el mensaje con el número y el texto listos.
- Wi-Fi — conecta el dispositivo a la red sin escribir la contraseña, indicando SSID, contraseña y tipo de cifrado.
- vCard — añade un contacto con nombre, teléfono, correo y organización.
Un código QR no guarda "un enlace" ni "un contacto": guarda texto. Lo que hace que la cámara reaccione de formas distintas es el formato de ese texto, definido por convenciones que los sistemas operativos reconocen.
Un correo se convierte en una dirección mailto con asunto y cuerpo codificados como parámetros. Una red Wi-Fi pasa a ser una cadena con campos separados por punto y coma.
Esos separadores necesitan escape cuando aparecen dentro de los propios datos. Una contraseña de Wi-Fi que contenga un punto y coma rompería la lectura si se insertara sin tratar, y por eso los caracteres especiales se escapan automáticamente.
El código QR incorpora redundancia que permite leerlo aunque parte esté dañada, tapada o con un logotipo superpuesto. Cuanto mayor es el nivel de corrección, más robusto y más denso queda el código.
Cuanto más texto, más módulos —los cuadraditos— y más difícil resulta leerlo de lejos o impreso en pequeño. Las URLs cortas generan códigos visiblemente más limpios.
El margen blanco alrededor no es decoración: sin él la cámara no delimita el código. Conserva ese espacio al colocar el QR en un diseño.
El contraste importa más que el color. Un código claro sobre fondo oscuro suele fallar, porque los lectores esperan módulos oscuros sobre fondo claro.
La generación ocurre por completo en tu navegador. Nada de lo que escribes —incluida la contraseña del Wi-Fi— se envía a ningún servidor.
El código generado es estático: el contenido queda grabado para siempre. Si cambia la URL de destino, el código impreso deja de funcionar. Para material impreso de larga duración, apunta a una dirección propia que puedas redirigir después.
Preguntas frecuentes
No. El código es estático y el contenido está grabado en él. La solución es apuntarlo a una dirección que controles y configurar allí una redirección.
Va codificada dentro del código, así que cualquiera que lo escanee obtiene la contraseña. La generación es local y no se envía nada, pero trata el código impreso como la contraseña escrita.
Las causas habituales son la falta del margen blanco, contraste insuficiente, colores invertidos, o contenido demasiado largo para el tamaño impreso.
Sí, gracias a la corrección de errores incorporada, siempre que el área cubierta sea pequeña. Pruébalo en más de un dispositivo antes de imprimir en cantidad.
El código en sí no caduca. Lo que puede dejar de funcionar es el destino: una URL eliminada o una red Wi-Fi cuya contraseña cambió.